El mundo agoniza a causa del estrés, que desgasta, ya no hay
sonrisas, la gente va de prisa, se ha malinterpretado la distancia, la llaman
falacia y ahora es tierra de la intolerancia. Lo enseñan desde la infancia,
suplementando cariño, donde niños educan a otros niños, es algo tan imprevisto,
todos mencionan a la democracia, pero yo jamás la he visto. En un planeta
arrogante, donde la gente es tan errante, ya no hay donde refugiarse y la madre
tierra hace tiempo anuncio el desenlace.
Dentro de mi alma me protege un ser divino, pero “El Quijote”
combatía en contra de un molino, y las noches son largas, en ocasiones amargas,
cabalgas sin rumbo y las palabras sangran. Se dibujan en contrastes, diversidad
y desastre… siento una “Nausea” más existencial que la de Sartre.
La desigualdad es constante, niños muriendo por hambre, pero
jamás ha servido manifestarse. El capitalismo asesina en un instante, tu propio
hermano puede traicionarte, y es agobiante, se han robado el dinero,
gobernantes embusteros, el verdadero “Príncipe” era Maquiavelo. La
discriminación suele ser abundante, hay mucho que olvido mencionar Dante,
dentro de ese infierno que describía: “Divina Comedia”, vaya ironía, moriré poéticamente algún día, a
causa del anonimato, asesinado a sangre fría, con la conciencia sana, sonriente
y tranquila, en completa armonía, como algún día… Jean-Paul Sartre, rechazara
el premio nobel con humildad y valentía.
Ahora sé que me protegen Ángeles, en algún momento de
desdibuje y dude, grave error, Ángeles que me protegen con amor, la nostalgia
en mi vida, ya no es ningún error, me siento como la literatura… extrañando los
relatos de Terror de Sir Edgar Allan
Poe.
La muerte solo es un estado de ánimo en el que experimentas
grandes sentimientos, demasiado grandes, demasiado fuertes, me siento como
Howard Buten describiendo a “Burt” a los ocho años, dentro de su mente, sin
poder comprenderme, pues he creado un demonio y a su debido tiempo, seremos un
binomio. Pregunto a mi demonio sobre la maldad que han impuesto los tiranos,
filosofando, como en el “Viaje a la Luna” lo hacia el Cyrano, y tras cruel
contraste, mi demonio solo responde: “Tienes que encontrarte”.
Ya es cultura el cinismo, te prohíbe ser tú mismo, el mundo
no es una nación y en el corazón nace la libre expresión, que ha sido
silenciada por amenazas y un interés monetario, asfixiando al proletario y
arrogantemente se jactan, manipulan y atacan, pero el alma no se encierra y las
palabras no se matan.
“Hay demasiado poetas pero poca poesía”, Bukowski lo decía,
y en mi agónica filosofía se vive al día, se vive al momento, por mis venas
corren todos y cada uno de los sentimientos.
El infierno es un magnate, mi poesía un jaque mate, y al
igual que Charles Bukowski…
“Encuentra lo que amas y deja que te mate”.
_________________________________________ JJM






