miércoles, 21 de diciembre de 2016

Tu Nombre En Mi Soledad


Jueves… el invierno se hace presente, el frío intenso estremece mi piel, ya casi no se ve tu imagen, ha quedado borrosa tal cual queda una ilusión, mi mente se ha congelado, las nubes se han desgarrado… mi ser se está extinguiendo… vaya ironía… ha comenzado a llover.

El silencio es como un ansiolítico que sutilmente asesina… me veo rodeado por la luna que impunemente me recrimina… un brillo nostálgico se ha congelado en mi retina… mis parpados pesan y mi estima se esconde tras una cortina. Ha concluido la noche… una vez más amanece, es hora de olvidar el mundo y su cruel incomprensión que aniquila, será mejor quedarme en casa… con la mirada bañada de esperanza… por una sobredosis que asesina.

El cáncer se apodero de la soledad que habitaba en ti… eras el silencio que jamás entendí, ni te vi, ni te conocí, pero siempre te logre sentir… aun lloro por ti Susana… vivir es un asco… maldita vida sana, que profana las mentiras de un mejor mañana,  (¿cuál mañana?) Si por todo se hace drama, no comprenden cuando con el corazón se ama, y el cuerpo se separa del alma, buscando angustiada mente encontrar la paz y la calma.

Soy un mar de contradicciones… (Como todo humano)… me encuentro muy agotado… pero aun creo en los milagros… porque sigo vivo… aun sin tenerte a mi lado. Aún recuerdo aquel colapso, la muerte se resguardo bajo su regazo, la bebe en sus brazos y mi corazón se rompió en mil pedazos. Dolor en demasía, alejado de la hipocresía, sin rendir le a nadie pleitesía, fui adoptado por la poesía, la madre alterna que me comprendía, el aroma a libertad que me envolvía, la maldad contra la que combatía… Septiembre… primer día…  humildad llovía, y cada lagrima purificaba mi agonía, obligándome desde aquel día, a describir todo  lo que veía… a ser sincero aun desconociendo la alegría… “por mí”  y sin rebeldía… en turno de espera… “Ya llegara el día”.  El cambio verdadero está en la humildad que lo guía… ría con el corazón, sin ironía… y si usted lee esto… cierre sus ojos y sonría.
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“UN SOLO SENTIMIENTO… PUEDE DESCRIBIR UNA HISTORIA COMPLETA… QUE SE ALOJA EN LA MEMORIA… Y VIAJA POR LAS ARTERIAS… COMO SI FUESE UN COMETA”

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